julio 2004
ALEJANDRO ZAERA POLO: Arquitecto
"Los
edificios en sí mismos pueden convertirse
en espacios urbanos"
El prestigioso arquitecto Alejandro Zaera
ha participado en el Foro de Ciudades Estratégicas
organizado por el Ayuntamiento de San Sebastián
en colaboración con el Plan Estratégico.
El motivo de su visita era exponer varios
ejemplos de regeneración urbana en
grandes ciudades como Tokio, Nueva York o
Londres. Es partidario de buscar soluciones
que se integren perfectamente en el espacio
urbano y de utilizar la tecnología
de la comunicación en los edificios.
No descarta estudiar San Sebastián
a fondo para participar en alguno de sus
grandes proyectos.
¿Cómo entiende Alejandro
Zaera la arquitectura?
Los arquitectos
de mi generación
ya no somos utópicos, no decimos cómo
tienen que ser las ciudades sin analizar,
sin estudiar cada caso concreto. Somos arquitectos
que trabajamos más pegados a la tierra,
necesitamos esa relación con el público,
con los poderes políticos y técnicos
de las administraciones y con los medios
empresariales. Yo siempre digo que los proyectos
son como plantas, siempre hablo de crecer
un proyecto más que ubicarlo sin más.
Necesitas tener un proyecto preciso, casi
un encargo, un foco para intentar analizar
las cosas.
¿La arquitectura piensa más
ahora en la planificación de las
ciudades?
Sí, tenemos que tener en cuenta cuál
puede ser la relación entre la arquitectura
y la planificación urbana. La arquitectura
tradicionalmente ha sido un contenedor, ahora
tiene un valor importante para la ciudad
como contenido específico. Tenemos
que ser capaces de ver cómo, aparte
de una visión más estratégica,
la arquitectura como objeto puede entrar
a formar parte en la construcción
de la ciudad.
La arquitectura puede solucionar
muchas cosas, no hay por qué entender siempre
que los edificios ocupan espacio, los edificios
en sí mismos pueden convertirse en
espacios urbanos.
Ha realizado la terminal del puerto
japonés de Yokohama e incluso fue
finalista del concurso para laZona 0 de
Nueva York. Explíquenos esos proyectos.
En
Tokio, nuestra intención más
que hacer una terminal de ferrys era hacer
un interface entre la Bahía y la Ciudad,
que ayude a conectar con plataformas (barcos
u otro tipo de servicio urbano). Empezamos
este proyecto como un planteamiento urbano.
Una terminal construye un espacio que finalmente
es en sí mismo un trozo de ciudad,
no es únicamente un edificio sino
que es una parte fundamental de la ciudad,
del espacio urbano. No es sin más
una forma caprichosa.
La Zona 0 nos parecía interesante
en términos de la relación
entre la arquitectura dura y la comunicación
de contenidos sociales o políticos.
En un principio huimos de la parafernalia
patriótica e ideamos un prototipo
de edificio en altura, sin entrar en consideraciones
de mensaje social o político. Nuestra
intención era generar una idea que
pueda servir para edificios de altura en
el futuro utilizando la redundancia dentro
del diseño estructural del edificio.
Unos están apoyados sobre otros como
símbolo de unión.
¿En qué otros proyectos
están trabajando?
En Barcelona
hemos creado un parque con Auditorios al
borde del mar. Empezamos con la idea de
generar una analogía o
metáfora con las dunas, para intentar
captar la imaginación del ciudadano.
Otro proyecto en Barcelona es de un promotor
privado. Lo hemos basado en las formas del
popular tetris. La idea es un sistema abierto,
nada cerrado, que se puede ir ajustando a
medida que se va haciendo. Son una serie
de oficinas de diferentes formas y tamaños,
que se pueden adecuar a lo que se necesite
en un determinado momento.
En Tenerife, trabajamos
en el edificio que albergará el gobierno canario. Tiene
la apariencia de un tronco de palmera, una
piel rugosa que además protege del
sol.
Y en Londres estamos presentando propuestas
para realizar la Villa Olímpica. Es
un antigua zona industrial, abandonada y
deshabitada, con presencia de canales de
agua. Sería el principal punto de
comunicación si Inglaterra gana la
titularidad Olímpica. Es un gran parque,
con el estilo del paisajismo inglés
y ahora estamos trabajando para que los ciudadanos
entiendan las instalaciones olímpicas
como flores.
Por lo que podemos apreciar sus
edificios tratan siempre de comunicar algo.
Tratando
de experimentar en otros proyectos nos
damos cuenta de que podemos utilizar dos
tipos de tecnologías: la del análisis,
la construcción pura y dura, y la
tecnología de la comunicación.
Estas
tecnologías más duras
se mezclan y las tecnologías de la
comunicación se integran también
en los proyectos arquitectónicos.
¿Qué echa en falta
en San Sebastián? ¿Qué se
puede mejorar?
Es una ciudad maravillosa,
el problema de San Sebastián no creo que sea de imagen,
de diseño arquitectónico. Lo
que parece más urgente solucionar
es la presión inmobiliaria en el centro
de la ciudad, hay que sacar fuera esa presión
de manera inteligente y eficaz.
No conozco bien
la ciudad como para emitir juicios serios.
Con 17 años venía
al Festival de Jazz, pero hablo de hace más
de 20 años y la ciudad ha cambiado mucho.
Dar recetas en abstracto es imposible, no podemos
decir: las ciudades tienen que ser así...,
tenemos que analizar con precisión para
preparar la mejor arquitectura posible.

|