JULIO-2004
El profesor Michael Storper ofrece una ponencia
titulada “Sociedad, Comunidad y Desarrollo
Económico” en los Cursos de Verano
de la U.P.V. en Donostia.
La Dirección de Economía
y Planificación del Gobierno Vasco
junto a la UPV-EHU han organizado el seminario
“Ciudades-región globales. El
nuevo papel de las autoridades urbanas y regionales
en las gestión de las políticas
públicas . En él se pretende
abordar el protagonismo que adquieren de manera
imparable las Ciudades-Región globales
en el marco mundial en general y en Europa
en particular en un momento determinante como
es el de la construcción de la recientemente
ampliada Unión Europea.
El seminario se ha inaugurado el 1 de julio
con la ponencia de apertura “Sociedad,
Comunidad y Desarrollo Económico”
ofrecida por el profesor Michael Storper,
gran personalidad de proyección internacional.
Michael Storper, profesor de Geografía
Económica en la London School of Economics,
ha puesto el énfasis en la concepción
de los espacios regionales como los verdaderos
factores que sustentan la competitividad y
como elementos inseparables del desarrollo
económico.
“¿Por qué unas zonas
se desarrollan bien y otras permanecen estancadas?”
“Esto parece ser el santo grial”
. Esta cuestión ha sido desglosada
por el profesor a partir de las conclusiones
a las que ha llegado en los estudios de casos
comparativos entre ciudades de éxito
y de estancamiento económico que ha
desarrollado en los últimos años
con el fin de para intentar averiguar las
diferencias en las composiciones de las economías
regionales.
El analista Storper ha indicado que los expertos
estudiosos en desarrollo económico
ofrecen “explicaciones muy diferentes
según quién las propugne”
sobre la pregunta propuesta. Por un lado,
unos ven la respuesta en las fuerzas supuestamente
transparentes y anónimas de los mercados,
estados y burocracia. Estos comprenden el
capitalismo organizado institucionalmente
como construcciones económicas adecuadas.
“Es la cultura agresiva comercial del
cow-boy , con un mercado muy fuerte donde
se siguen las reglas de la competencia”.
Por otro lado, otros investigadores se centran
en las características locales y nacionales
de la organización social en la cual
se integran a diario los actores. “Se
trata de redes interpersonales que desarrollan
un sistema regional embebido, en el que desarrollan
una serie de instituciones esporádicamente”.
Los economistas están bastante divididos
en su consideración de las particularidades
locales y nacionales de la organización
social . Una postura es la que defiende las
virtudes de la comunidad o los grupos en el
debate social de los últimos 20 años.
“Los grupos y colectividades pueden
hacer mucho bien a la economía”.
Los grupos bien estructurados supondrían
fuentes potenciales de ciertos tipos de eficiencias
colectivas como por ejemplo “una fortaleza,
una comunicación eficaz entre los actores,
o una coordinación de acción
a largo plazo”. La visión dominante,
sin embargo, es que “la acción
colectiva es básicamente mala para
la economía”. La solución
a la organización económica
no sería otra que “un mercado
donde las instituciones garanticen que la
economía es competitiva ; tener reglas
para protegernos”.
Para el profesor ambos paradigmas son “parcialmente
correctos, hay una interacción entre
las dos partes”. Según Michael
Storper, para observar los factores claves
en casos concretos de éxito hay que
concebir las bases institucionales del desarrollo
económico conjuntamente , “observar
la relación equilibrada que se da entre
la comunidad y los grupos y la sociedad y
sus reglas”.
“La comunidad y la sociedad estructuran
las áreas críticas de la economía”
ha sido la tesis defendida por el ponente
que supone un gran aporte innovador. Por áreas
críticas de la economía el profesor
entiende los incentivos que “se expresan
en diferentes instituciones y auguran un éxito
a largo plazo”.”La interacción
de sociedad y comunidad define incentivos
críticos para los actores en el proceso
de desarrollo económico”.
En cuanto a los vínculos o relaciones
que subyacen al capital social, se dan dos
tipos. Por una parte las que constituyen el
grupo social unido por creencias comunes,
ideologías, lazos de familia, etc.
Y los se producen dentro de un grupo social
con los mismos intereses, preocupaciones,
relaciones prácticas y formales. En
la actualidad muchos vínculos no tienen
que ver con los tradicionales como la identidad
regional, “porque hemos nacido en la
misma zona, hablo tu mismo dialecto y mi abuelo
conocía al tuyo”, sino que responden
a vínculos postmodernos. “Se
unen por unas mismas acciones que hacen que
se sientan a gusto juntos”. La cuestión
central al respecto en este “mundo está
fuertemente estructurado” es que “hay
que llevarse bien para evitar odios o divisiones
étnicas que son negativas al proceso
social”.
El profesor ha dicho que para el buen funcionamiento
y evitar que los grupos caigan en el juego
del corporativismo o en otras conductas negativas,
es necesario conseguir unas relaciones constructivas.
“Hay que mantener unas reglas básicas.
Esto son precisamente las reglas sociales”.
Este problema existe en todas las sociedades
y a todo nivel geográfico. La conclusión
de este autor es que cada economía
debe ofrecer algún nivel de aportación
y de motivación para que participen
los diferentes grupos de la sociedad. Y por
otro lado, también “necesitamos
instituciones que hagan ajustes en los que
gestionar el cambio social”.
Por otro lado, ha explicado que las reglas
del mercado en un entorno microeconómico
de éxito suponen el sostén necesario
para el mercado ya que proporcionan el capital
social y de confianza. Esto es, los agentes
individuales tienen suficiente confianza para
saber cuáles son las regularidades
de su entorno y saber qué hacer. Esto
es muy importante porque conlleva una reducción
en los costes de sus transacciones y un aumento
en las expectativas de ganancia y efectos
agregados como coordinación entre empresas
y un espíritu de esfuerzo con el consiguiente
desarrollo.
Otro punto donde ha basado su argumento es
que estas acciones permiten reunir gente para
hacer demandas al sistema, que de otra manera
no se lograrían ya que “avanzarían
únicamente los poderosos”¿Cómo
el sistema pueden dar a los grupos una voz
y lanzar exigencias y limitar esas relaciones
?. La propuesta de Storper es la de promover
formas de coalición para lograr un
mayor nivel de compromiso a la vez que hay
que eliminar las diferencias entre grupos.
“Elevados niveles de confianza y normas
societales fuertes”
Según la teoría defendida por
Storper, el éxito del desarrollo económico
basado en la competitividad se debe también
a la estrategia del conocimiento y el sistema
de Investigación y Desarrollo (I+D)
aplicado en cada uno de los territorios, que
en los casos de Estados Unidos y Europa, se
trata de sistemas que hoy por hoy se encuentran
en situaciones bien extremas.
Mientras en Estados Unidos, donde el sistema
I+D es el más avanzado del mundo, la
“cultura de la ciencia” está
generalizada en la investigación académica
básica; en Europa a pesar de poseer
un elevado potencial de innovación
en un plano más informal (menos organizado),
los resultados de esta innovación no
tienen traslado a un plano más “formal”,
como puede ser el universitario, el empresarial
o el institucional.
Según Storper las razones del déficit
de resultados en Europa se debe, entre otras,
a la falta de fondos económicos suficientes
en la UE para apoyar las acciones innovadoras
que surgen en su entorno, así como
a la menor efectividad de la UE, con respecto
a EE.UU, a la hora de gastar esos fondos.
En este sentido, aboga por reformar el sistema
universitario de educación como medio
de potencial en el desarrollo del I+D con
el fin de superar la situación actual
europea, donde los investigadores carecen
de incentivos para presentar los resultados
de sus proyectos.
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